dissabte, 13 de gener de 2018

El OTRO 155: DESHONOR Y HUMILLACIÓN.

Fa poc vam llegir un article al diari basc "Deia" que ens va sorprendre per l' anàlisi tan afinat, tenint en compte que estava fet des de fora de Catalunya.
Us al pengem perquè no està de més que el llegiu. Esperem que , malgrat tot, tingueu un bon any 2018.

  Por José Ramón Blázquez - Martes, 14 de Noviembre de 2017 
Los más optimistas creen, en su infinita ingenuidad o engañados por sus deseos, que el conflicto catalán se reconducirá en poco tiempo, una vez curadas las heridas de la convivencia, con un Goven más realista y a partir de una mayor sensibilidad en España hacia las demandas de Catalunya. No han entendido nada. Puede que los efectos demoledores de la aplicación del artículo 155 de la Constitución para someter la rebeldía independentista se olviden tras las elecciones del día de Santo Tomás y una vez se restauren los poderes autonómicos. Ese dolor pasará, porque para una mayoría social el actual autogobierno tiene un escaso valor, por cuanto lo conciben como una institucionalización del pasado, subrogada a un Estado que aspiran a superar. La frontera entre españoles y catalanes no la ha marcado esta norma abusiva e ignominiosa, sino el otro 155, el invisible: el escarnio y la violencia emocional ejercida en varios frentes contra la ciudadanía, incluida la parte que no simpatiza con la causa soberanista.
Hay algo de programado y un poco de improvisado en las acciones del 155 emocional. Estaba prevista la catarata de desprecios sobre Catalunya, papel que ha recaído en los medios de comunicación y específicamente en las cadenas de televisión, así como en las redes sociales. Ni Euskadi recibió tanta humillación, insultos, vejaciones, descalificaciones y ultrajes durante los largos años de la violencia terrorista, de la que nos hacían responsables a los vascos, sus gobernantes e instituciones. Recordamos y sufrimos aquella marejada de odio verbal y moral, a menudo insoportable, y aún aguantamos un plus de saña cuando el lehendakari Ibarretxe y la mayoría del Parlamento de Gasteiz se atrevió a llevar a Madrid un plan aproximado a una propuesta confederal, moderada y razonable. Pero aquello lo supera hoy con creces el calvario catalán.
La ignominia en marcha Lo que se dice y maldice de los catalanes en los medios de comunicación del Estado español es pura degradación. Este torrente ignominioso tiene dos versiones. La primera es la más elemental y obvia, la del exabrupto directo y sin concesiones, como cuando Ana Rosa Quintana llama “mamarracho” a Oriol Junqueras o cuando Eduardo Inda manifiesta su odio radical y dice que el president Puigdemont “es un mierda”. Los agravios son imparables. Son muchos los tertulianos y convocados a los platós, las emisoras de radio y el papel prensa para la ofensiva de la mofa, sin que, al menos por compensación o incluso por estética, haya los suficientes comentaristas para denunciar la guerra sucia de la injuria, ideada en La Moncloa y articulada como un coro hostil de imprecaciones.
La segunda versión del oprobio mediático es la manipulación informativa que se desarrolla en noticias, editoriales y artículos de opinión. Se ha elaborado un repertorio anticatalán para que haya cierta unanimidad en las palabras básicas, como es pertinente en las clásicas acciones de desprestigio y destrucción del enemigo común: desafío independentista, referéndum ilegal, golpe de Estado, cobardes, adoctrinamiento… Vale que las opiniones particulares tengan su cuota de maltrato contra los líderes del independentismo, porque hay mucho francotirador paniaguado;pero que este mismo criterio de demolición se vuelque en las noticias y los editoriales, en las primeras páginas, da idea de hasta qué punto España y sus herramientas informativas han perdido la decencia y están en caída libre hacia el bochorno y comprometidos en un proceso de humillación y deshonra del pueblo catalán sin límites éticos.
La aplicación del 155 de la vergüenza se ha depositado con especial encono en tres símbolos: Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell.
Humillados por defenderse Con la sospechosa unanimidad de las campañas prefabricadas, el legítimo president de la Generalitat ha sido despiadadamente tildado de cobarde. A los españoles, lo de la honra de campanario y milicia les viene de lejos, bien representada por Calderón de la Barca y otros autores de la hipocresía, de manera que la sospecha de deshonor es la peor acusación posible, como una muerte en vida. Esta medieval afrenta es la que se ha adjudicado a Puigdemont para que no saliera vivo de su audaz exilio belga. Se le pedía al político destituido que, como el almirante de la honra sin barcos, tan grotesco, se dejara detener y encarcelar y pagase con la cárcel y la pena de telediario su desafecto con España. Es decir, que se inmolara, no ya para ser digno a ojos de la España nostálgica del imperio, sino para comportarse como un castellano antiguo, sumiso y rancio. Y no, Puigdemont y los consejeros que le acompañan se defienden de la tiranía constitucional usando los instrumentos que tienen a su alcance, jurídicos, diplomáticos y de relato. ¡Pues no faltaba más! No existe nada más digno que defender la libertad y la razón desde la legitimidad democrática.
A Oriol Junqueras le están machacando. Tras optar por quedarse y asumir el sacrificio de la prisión injusta, con el acompañamiento de las vejaciones judiciales y policiales ya conocidas, se le intenta pulverizar política y personalmente en los medios, quizás porque, según las encuestas, se le presume como virtual president tras el 21-D. Antes de eso, tiene que ser debidamente arrasado. Un periódico, de los más papistas que el Papa, decía del vicepresidente legítimo que era el único de los políticos catalanes presos que usaba “ropa carcelaria”, como sugiriendo el traje de rayas de las películas y hasta el gorrito. De estas burlas canallas se nutre el otro 155 para ejecutar su tarea de exterminio moral.
No sé si por ser mujer o por su personalidad de apariencia frágil y propensa a la emotividad, Carme Forcadell es una pieza de especial deleite para el odio desatado en España. Como Puigdemont, la presidenta del Parlament ha hecho uso de una estrategia eficaz de defensa, lejos del calderoniano recurso a la inmolación y la falsa honra hispana. Y en su declaración ha dicho lo justo para no dar facilidades al sistema judicial que ilícitamente le somete a una pantomima de proceso. Nada tiene que ver la grandeza de la causa independentista con el modo de enfocar sus derechos. Si hiciera falta teatralizar para despreciar a un tribunal tramposo, yo también lo haría. Y prometería el acatamiento constitucional y aún hacerme socio del Real Madrid. Forcadell no tiene por qué expiar ninguna culpa y tiene pleno derecho a calcular sus palabras contra un modelo de justicia abusivo, como lo haría una persona cabal frente a un tribunal nazi. Y, sin embargo, se la presenta como cobarde, deshonrosa, traidora, no tanto para enemistarla con los seguidores del ideal independentista, como para humillarla con los españoles que asisten al espectáculo de una decapitación pública. Forcadell es tan señora y política digna tanto si declara su acatamiento constitucional, como si reniega de la legalidad, a conveniencia, porque está en clara desventaja en un sumario fraudulento. Tiene la admiración de quienes no se dejan engañar y escapan de la invitación al ensañamiento.
También la espantada de empresas de Catalunya hacia diversas ciudades del Estado, mediante el cambio de sede social, es parte integrante de este 155 humillante. Se trata de un castigo colectivo, que perjudica por igual a independentistas y a quienes no lo son. Es un escarmiento general por la osadía de ejercitar la libertad y es, además, un aviso a navegantes. Estamos advertidos del precio de la democracia. Es de lo peor de la estrategia de vejación anticatalana y posiblemente acarrea los estragos más duraderos, porque muchas de las empresas huidas no regresarán a cambio del favor de los españoles vengativos.
Con la sistemática aplicación del 155 ofensivo, Catalunya se carga de razones y emociones para salir cuando pueda de un país gobernado por miserables, capaces de lo peor, desde la fuerza legal al chantaje económico y la cárcel. Ese futuro no está muy lejos, porque España ha llevado su ignominia demasiado lejos.

dissabte, 30 de desembre de 2017

COMENTARI ELECCIONS I "LES COSES PEL SEU NOM".

Després de les eleccions del 21-D, i de l' alegria efímera dels Ciudadanos, han quedat més clares encara unes quantes coses, que des de Catalunya, Nació volem remarcar
:
1- la majoria de catalans i catalanes han donat suport a un Govern sobiranista o independentista, com es vulgui definir i això és una obvietat que ha vist tota Europa, fins i tot alguns analistes de l' estat espanyol.

2- la majoria de catalans i catalanes han votat en contra de l' aplicació de l' article 155 i els partits que donaven suport a aquest article, han quedat en minoria.

3- S' haurà de formar Govern, i les majories corresponen als tres partits independentistes, per tant s' haurà de fer el que millor enllaci amb la voluntat de la majoria de la població catalana. Dir el contrari no són "postveritats", són mentides directament.

4- Aquesta majoria independentista és total ment legítima i legal, podem trobar una gran quantitat d' exemples al món, a Europa i al mateix estat espanyol amb moltes "Comunidades Autónomas" governades per partits amb coalició que no arriben al 50 % de vots, i ningú ha criticat, ni ha dit que era ilegítim. No val a criticar les coses només en el cas de Catalunya, com fan els partits unionistes, aquesta actitut és senzillament de tramposos. 

5- Quan la majoria de la població d' un territori dóna suport al seu govern, el més habitual és que s' accepti la realitat i es comencin negociacions, al mateix temps que s' acabi amb la presó i l' exili d' aquest govern votat. Això encara no ha passat. 

Aquests dies han circulat molts correus i missatges a les xarxes per situar les coses al seu lloc, en destaquem un que us el pengem:

 *LES COSES PEL SEU NOM”

Les persones són innocents fins que en un judici amb garanties es dictamini el contrari. Es diu:  

*Presumció d’innocència.*

Quan una persona pacífica i sense cap indici de fuga és empresonada preventivament sense judici per motius polítics es diu: 

*Pres polític.*

 Quan una persona ha d’emigrar forçadament per no ser empresonat sense judici per motius polítics es diu: 

*Exili.*

 Quan la policia carrega amb violència desproporcionada contra manifestants desarmats i pacífics, es diu: 

*Violència policial.*

Quan un president de Govern cobra sobres en negre es diu: 

*Corrupció d’Estat.*

Quan un ministre conspira impunement amb la Fiscalia per «afinar» políticament les seves accions, o per destrossar un sistema sanitari es diu: 

*Prevaricació.*

 Quan un detingut, sense actitud violenta ni evasiva, rep els insults, les mofes i les humiliacions de la policia que el deté, i és emmanillat d’esquenes innecessàriament en el seu trasllat a presó es diu: 

*Abús policial.*

Quan en un cas de corrupció política es destrueixen impunement proves (discs durs, per exemple) sense cap conseqüència judicial, o el poder judicial no actua d’ofici quan hi han indicis clars de corrupció d’Estat es diu: 

*Corrupció judicial.*

 Quan les institucions de l’Estat prohibeixen a una televisió pública a dir les coses pel seu nom per motiu polítics i/o electorals es diu: 

*Censura.*

 Quan en un Estat... no hi ha *presumpció d'innocència,* hi han *presos politics,* hi ha gent a *l'exili,* hi ha *violència policial,* hi ha *corrupció d’estat,* hi ha *prevaricació,* hi ha *abús policial,* hi ha *corrupció judicial* i hi ha *censura* es diu:  

*Tirania o Dictadura*

dimarts, 19 de desembre de 2017

LLIBERTAT, DEMOCRÀCIA, RESPECTE I DIGNITAT.

Del cartellisme electoral, ens ha agradat aquest cartell d' Estat Català.


diumenge, 17 de desembre de 2017

QUIM MONZÓ, BORRELL, LA DESINFECCIÓ I L' ESPANYA MÉS NEGRA.

En aquestes eleccions hem sentit disbarats grossos, pensavem que era difícil superar els de la Virreina Soraya i els dels dirigents del PP-Cs, però Borrell (baró del PSOE) ens ha situat en el punt més alt.
"Som un país malalt", em sembla que seria més lògic pensar que el malalt és ell i no el país, però ell endavant, perquè es posa la capa de l' Espanya més negra i s' hi troba a gust.
Per una altra part, BONA RESPOSTA DEL QUIM MONZÓ, responent a aquest personatge. 
Avui El Nacional penja un article de David González que ens sembla prou adient com a anàlisi de la situació d' en Borrell i l' Espanya i l' Europa negra.


"Vaig a desinfectar-me abans de ficar-me al llit. Amb salfumant n'hi haurà prou, calculo. No crec que calgui fer servir calç, suposo". Així ha respost aquest dissabte l’escriptor Quim Monzó les següents paraules de Josep Borrell: “Tu ets molt bona persona i els perdonaries de seguida, però l'han fet molt grossa. Està bé això de cosir ferides, però abans cal desinfectar. Cal curar el cos social, per això cal passar bé el desinfectant i, després, esclar, s'ha de cosir. Perquè una societat no pot viure si el quaranta i escaig per cent de la gent està convençuda que fora li aniria millor. Això no pot ser. Si una proporció tan gran de la gent pensa que estaria millor fora, aquest és un país malalt".
La "bona persona" a qui al·ludia aquest divendres en un míting l’exministre i expresident del Parlament europeu és el seu amic i candidat del PSC a les eleccions del 21-D, Miquel Iceta, a qui va esmenar la plana pel fet d’haver advocat per l’indult dels dirigents independentistes processats. Pel que sembla, no n'hi ha prou que una part dels candidats, dos dels tres amb més possibilitats d'assolir la presidència, Oriol Junqueras (ERC) i Carles Puigdemont, estiguin en presó o a l'exili. Immobilitzats per fer campanya mentre Borrell treu el pot de Zotal o DDT per "desinfectar" Catalunya, començant, va afegir, pels seus mitjans públics. 
En el règim del 155, si Borrell fos independentista, hauria estat denunciat i possiblement detingut per incitació a l’odi després d’haver animat a “desinfectar” de dirigents “indepes” el "cos social" català. Però resulta que l’enginyer de la Pobla de Segur diu el que diu, i ho pot dir, perquè ell no s’ha equivocat de bàndol. Borrell parla des de la riba on els discursos contra l’independentisme, o, simplement contra els partidaris d’una democràcia que permeti decidir als catalans com es volen relacionar amb l’Estat espanyol, tenen premi.
En el règim del 155, si Borrell fos independentista hauria estat denunciat i possiblement detingut per incitació a l’odi
Qui, per contra, s’ha equivocat i, a més, fa baixar expectatives a la seva candidatura als sondejos és Iceta. Per això, el candidat del PSC ha hagut de recular, i retirar la seva proposta del debat electoral per “prematura”. Iceta ja s’havia esmorzat divendres amb l’editorial d’El País demanant-li que tornés al seny i la recta via. Un episodi calcat d’aquell en què, davant la tempesta desfermada als despatxos de Ferraz i la Moncloa que tan bé coneix, es va haver de menjar amb patates, com se sol dir, la via canadenca, el referèndum pactat amb l’Estat, per resoldre el conflicte Catalunya-Espanya. El règim del 155 no permet ni la més mínima dissidència, ni tan sols les de les terceres vies, la qual cosa hauria de preocupar, i molt, a Iceta i, més encara, a Ramon Espadaler, l’antic secretari general de la Unió d’en Duran i Lleida i ara número 3 del PSC per Barcelona.
El règim del 155 no permet la mínima dissidència, ni tan sols la de les terceres vies: Iceta i Espadaler s'haurien de preocupar
Borrell és un clàssic de moltes campanyes. Un clàssic ressuscitat de l’anticatalanisme —no només de l’antiindependentisme— més ferotge i reaccionari, sempre disposat a curar Espanya del mal català, es digui Pujol, Maragall o Puigdemont. La plaga. Quan es tracta de defensar l'Espanya una, Borrell, que no és “nacionalista”, malgrat que pocs polítics s’han omplert tant la boca com ell de parlar de la sang i dels cognoms del personal, començant pels seus, catalaníssims, s’abraça amb qui faci falta. Fins i tot amb aquella “dreta” que tant deia combatre en els dies d’esplendor de la seva primera i brillant joventut política. Quan amb un Felipe González encara instal·lat en allò de la “dulce derrota”, Borrell va guanyar les primeres primàries del PSOE per triar nou candidat a la Moncloa, i després va llançar la tovallola enmig del pressing dels felipistes i de l'escàndol Huguet-Aguiar, la investigació per frau fiscal a dos col·laboradors seus a la secretaria d’Estat d’Hisenda. La defenestració de Pedro Sánchez té un clar precedent en aquell episodi que va posar fi a la cursa fulgurant de Borrell per liderar el PSOE. Com també li va succeir a la malaguanyada Carme Chacón, el PSOE mai va perdonar al PSC que promogués candidats propis, o sigui, catalans, per dirigir el partit i el govern d’Espanya.
Descripción: ddt ad
Borrell sempre va ser un enfant terrible, un Vidal-Quadras del socialisme, a qui molts aplaudien —i aplaudeixen— però, a l’hora de la veritat, volien com més lluny millor. Finalment, després de tant temps de predicar el catecisme homogeneïtzador de les Espanyes, ara advoca directament per la higienització de Catalunya. De fet, és un trajecte polític i discursiu del tot coherent. No debades, la seva intervenció com a orador estrella, al costat del nobel Vargas Llosa, i del comunista Paco Frutos, un altre rediviu, al final del Desfile de la Victoria, vull dir de la magna manifestació per la unitat d’Espanya que va recórrer els carrers de Barcelona el 8 d’octubre, el diumenge després del referèndum, l’ha elevat als altars de la “patria común e indivisible”. Ho sospitàvem. Però una cosa és tenir-ne la sospita i l’altra veure com la plana major del PP i Ciutadans aplaudeixen Borrell amb les orelles un cop la brigada de neteja —us en recordeu, d'aquells piolins del port?— ja ha començat la feina a cops de porra.
"Ara us desinfectarem", els deien els seus botxins als presoners d'Auschwitz davant les dutxes de la mort 

Algunes coses no han canviat a la campanya electoral més anormal que s'ha celebrat mai a Catalunya. Qui hagi seguit els últims vint anys la política catalana i espanyola sap que Pepe Borrell, és molt amic de dir aquestes coses. Tant se val que això de la “desinfecció”, aquesta metàfora cosina germana d’aquell “Limpiando Badalona” de García Albiol a les eleccions municipals del 2015, tingui una genealogia sinistra que connecta amb el pitjor del pitjor de l’Europa negra. Amb aquella “desinfecció” política, ideológica, social, etnocultural… propugnada per qui tots sabem i que va tenir els efectes que tots sabem. "Ara us desinfectarem", els deien els seus botxins als presoners d'Auschwitz davant les dutxes de la mort. Sembla mentida que el socialista Borrell, que durant els seus anys de formació fins i tot va passar un estiu en un kibbutz a Israel, vulgui fumigar-nos la memòria abans que el seu amic Iceta no perdi el ritme de la campanya. O s’equivoqui de partitura.

dimarts, 5 de desembre de 2017

DIJOUS GRAN MANIFESTACIÓ A BRUSSEL.LES

Escalfem motors per la manifestació de dijous a Brussel.les, al cor de la Unió  Europea.
Avui desenes de catalans ja viatgen a la capital europea, i una concentració a la Grand Place dels que ja han arribat. Endavant.



Desenes de catalans s’han concentrat aquest vespre a la Grand-Place de Brussel·les (Grote Markt, en neerlandès) i han cridat ‘Llibertat’ i ‘Independència’. També s’hi han cantat ‘Els segadors’. Dijous hi ha convocada una manifestació organitzada per la iniciativa Omplim Brussel·les per a demanar l’alliberament dels presos polítics catalans i denunciar la repressió de l’estat espanyol i la inacció de la Unió Europea.
La concentració d’avui ha estat una manifestació espontània prèvia a la gran mobilització de dijous.


dimecres, 8 de novembre de 2017

VAGA DEL 8 DE NOVEMBRE: CAPACITAT DE COL.LAPSAR EL PAÍS.

La vaga d' avui dimecres 8 de novembre, ha tingut alguns elements nous, s' ha vist una remuntada d' ànims després dels empresonaments i exili de part del Govern Català (i la legitimitat del Govern), hem vist la coordinació dels CDR i també ha posat damunt la taula la possibilitat de col.lapsar de manera efectiva del país o de punts i comunicacions claus amb una estructura des del carrer mateix i molt eficaces.
Coincidim en l' anàlisi que en feia avui un article del Món:


La jornada de vaga ha servit, sobretot, per demostrar al govern espanyol -i bastant més enllà- que l'independentisme social té la capacitat de col·lapsar el país i, a més, prou determinació com per fer-ho. En tant que vaga, la jornada del 8 de novembre ha tingut un seguiment molt desigual, des dels màxims de la universitat fins als mínims de la indústria, però ha sí que ha aconseguit demostrar que l'aplicació del 155 no ha fet minvar la mobilització social a Catalunya. Les eleccions del 21 de desembre no seran un camí planer.

Madrid ha aconseguit escapçar les institucions catalanes, amb tot el desconcert ciutadà que això comporta, però aquest dimecres ha quedat clar que les xarxes de mobilització social tenen plena capacitat de funcionament i una estructura, a peu de carrer, que les fa molt eficaces. El conflicte entra en una fase horitzontal que substitueix -almenys de moment- la lògica del Govern i el Parlament.


Indirectament, la vaga també ha tingut l'efecte d'esmorteir informativament les discrepàncies entre els partits del bloc republicà, que han estat incapaços de traslladar a les llistes l'impuls unitari del carrer. Queda un mes i mig i a l'independentisme li costa donar la imatge de força compacta que necessita per guanyar.